Mi Ranking de pecados capitales

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martes, 11 de marzo de 2008

GANAS DE NO HACER NADA

Conozco a una persona que le tiene mucho miedo a morir, prácticamente el mismo que le tiene a vivir. Se molesta todo el tiempo por no tener suficiente tiempo para hacer tantas cosas que le gustaría hacer. Pero el verdadero problema es de motivación. O su mente enferma a su cuerpo, o es al contrario. En todo caso, no es raro que termine sintiéndose un despojo. Como si cierto vínculo roto con la vida, tal vez desde el principio, fuese irreparable. Siente el amor en el aire, pero duda tanto que a lo mejor lo eche a perder. Ni siquiera se reprocha ya, se acostumbró aunque quisiera seguir pensando que todo depende de él, que está en su mente, pero cuánto más cae, no se acerca, se aleja más. Y aun cuando todo estuviese en su mente, no sé puede creer que lo vaya a superar. Se acuesta a suspirar un rato, porque la vida tiene cosas bellas, pero él no las va a saber aprovechar y sólo puede fantasear con cómo sería. Y es casi seguro que las oportunidades que va a desperdiciar en el futuro dolerán aún más, porque vendrán cosas más hermosas y a la vez inalcanzables. Por otro lado, se le puede ocurrir que no ha desperdiciado nada y que todo debía ocurrir por alguna razón. ¿Necesitaba Dios a una persona tan conflictiva? Tal vez para divertirlo, quizá para probar alguna cosa. Esta persona se prueba todo el tiempo. Se sorprende gratamente y se decepciona. La más de las veces, lo ha aprendido, simplemente acepta las cosas porque eso es él, pero él es, en realidad, indeterminado, inasociable, incomprensible. Yo que lo conozco no lo comprendo del todo. A veces simplemente no tiene ganas de hacer nada. No pertenece a ningún lado, y puede que ni en su hogar se siente seguro. Ama su cama, y ella tal vez lo ame a él. Su familia lo ama pero tampoco lo puede ayudar. Si termina pensando que no existe nada malo con él será sólo porque la belleza del mundo tocó en un instante la bello que hay en su alma, y seguro porque su sistema nervioso, a veces parece que funcionará así, lanzó un dado y salió un buen número… Él no puede negar la importancia del azar. Como decía, intentará esconder esos problemas reales tal vez porque no odia a la gente, no mucho realmente, y quisiera serles útil y ganarse su respeto o amor. Yo que lo conozco puedo saber que es un ser hermoso e insano, que ha conocido la tormenta y la calma.

1 comentario:

Nicolás dijo...

Hay seres que se empeñan en ver su sangre y no por rencor, si no por que les da lo mismo estar o no. y no me atrevo a hablar en singular, yo por ejemplo soy terriblemente desdichada porque temo terriblemente. y a mi parecer el terror es la maldición del hombre y es la explicación de tanta manipulación de las elites.